Il y a quelques jours j’étais ici, jamais ils n’ont été séparés aussi longtemps.

Puedo presentir cuando alguien quiere mi atención, cuando alguien pide auxilio, ella me ha evocado, y me espera impaciente mirándose en su mundo.

Algunas veces soy inoportuna, fue algo imprevisto, como tantos no pudo decir adiós.

Alguien ha muerto y a nadie le importa 

Algunos siempre desearán un poco más, un instante más, mientras el tiempo exista yo caminaré a su lado.

Cuando parta con el ultimo de su familia, ¿quién la recordará?

Nunca le preocupé, el día de mi llegada me recibió con la misma amabilidad que muchos de sus allegados, sólo se quedó dormido.

Todo el tiempo estuve observándole, siempre, desde el primer momento antes de que viera la luz, antes de su primer llanto.

Ni tantas confesiones de tantos moribundos le fueron suficientes para tener que aceptar decir su ultima confesión, aunque estuviera libre de pecado. 

Cómo no titubear frente al más alto sentimiento de su vida, su sacrificio.

Recordar que no sólo agonizan las personas, también sus oficios.

También existo cuando el amor se marchita, para algunos no es fácil olvidar, pero tarde o temprano el dolor desaparece.